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Primavera en Malargüe

Naturaleza renovada, observación de aves en Llancanelo y floración silvestre

La primavera despierta a Malargüe con una explosión de vida y color. Los arroyos corren con fuerza del deshielo, las aves migratorias regresan a la Laguna de Llancanelo — uno de los humedales más importantes de Argentina con más de 150 especies de aves — y los paisajes del sur de Mendoza se cubren de verde y flores silvestres.

Es la temporada ideal para el ecoturismo y la observación de fauna silvestre: flamencos, cisnes de cuello negro y águilas moras se pueden avistar en Llancanelo, mientras que guanacos y choiques recorren libremente la estepa de La Payunia. Los senderos de trekking se renuevan con la vegetación primaveral y las temperaturas comienzan a subir, ideales para caminatas y cabalgatas.

La primavera en Malargüe es también el momento perfecto para planificar excursiones de varios días: travesías a caballo por la cordillera, camping en los valles y actividades de turismo aventura que se reactivan tras el invierno. Con menos turistas que en verano y un clima cada vez más cálido, es la joya escondida del calendario turístico de Mendoza.